Caminar es un arte olvidado

Dicen que los nombres de las personas influyen en sus destinos y que dejan una huella inconsciente que dibuja mágicamente sus vidas. En mi caso fue así. Mi nombre es Belinda del Camino. Nací de camino, en un coche en marcha, rumbo al hospital y para que no lo olvidara, mi padre quiso grabarlo en mi. Y fue así, como en ese mismo instante de mi nacimiento, caminar se ligó a mí de por vida y creció inevitablemente un alma viajera. 

Caminar es el camino y para mí no podía ser de otra manera. A mi pasión por viajar se le unió irremediablemente la necesidad de aprender del mundo que encontraba ante mis pies y terminé estudiando Antropología. Esto marcó un punto de inflexión en mis ojos de viajera, que aprendieron a quitarse la gafas “western” para explorar las culturas y sociedades desde otra mirada, curioseando en su cosmología, costumbres, mitos, símbolos o rituales.

Fue entonces cuando decidí emprender un largo viaje en solitario por Asia durante más de un año. Así, casi sin quererlo, cual destino, nació mi proyecto Caminar es un arte olvidado donde relato el arte de caminar a través de los ojos de una antropóloga viajera. 

Caminantes, viajeros y viajeras de los de antes, comienza el viaje. 

Belinda del Camino

Belinda-del-Camino

Anuncios