La vaca sagrada de la India

Udaipur (113)

Una de las cosas que más nos extrañan a los occidentales al llegar a la India es el amor que las personas hindúes profesan a las vacas y cómo las veneran. Y es que caminar por la India requiere muchas veces de esquivar vacas y boñigas por doquier. En multitud de ocasiones oigo como los/as “foreingers” se extrañan de que haya hambre habiendo tanta vaca suelta que comer. Pero miramos el asunto desde el prisma equivocado amigos/as míos/as, el prisma occidental que no sirve en oriente.

El hinduismo venera a las vacas porque son el símbolo de todo lo que está vivo. Es la Madre en mayúsculas. No hay mayor sacrilegio para un hindú que matar una vaca. Las familias agricultoras consideran a sus vacas como miembros de la familia, las adornan con guirnaldas y borlas, rezan por ellas cuando se ponen enfermas y llaman a sus vecinos/as y a un sacerdote para celebrar el nacimiento de un nuevo becerro. El Gobierno Indio mantiene asilos para vacas en los que los propietarios pueden alojar sus animales secos y decrépitos sin gasto alguno. En Chenai, la policía reúne el ganado extraviado enfermo y lo cuida hasta que recupera la salud, permitiéndole pastar en los campos adyacentes a la estación de tren.

Pushkar (60)

Yo también amo ya a las vacas. Aún recuerdo la primera vez que se me acercó una vaca a que le rascara la cabeza, como si de un perrito se tratase mientras tomaba un chai sentada en la calle. Le rascas, a veces te ronronea, come de tu mano, incluso se se te tira encima para que le acaricies aún más y eso que es un animalote de 300 o 400 kg que te aplasta fácilmente. Los toros lo mismo, que a nadie le quepa la menor duda.

A veces las ves correr por la calle todas juntas como si de un encierro se tratase, las ves robar comida de los tenderetes del mercado, comer basura, cartones, hierba… todo lo que se le ponga a su alcance y puedan masticar. Con jiba o sin jiba, blancas, marrones, negras, con grandes o con pequeños cuernos, enroscados o rectos, vestidas, pintadas, gordas, flacas, preñadas… Las ves volver a casa y golpear la puerta para entrar, las ves lamerse de unas a otras y a sus becerros, las ves dormir juntas acurrucadas en cualquier sitio, en la calle, en la acera, en un puente, en la carretera, en una escalera… Aquí son totalmente libres.

Khajurajo (116)

Aproveché mi estancia en la India para leer el libro del famoso antropólogo Marvin Harris que habla sobre la vaca sagrada: “Vacas, cerdos, guerras y brujas, los enigmas de la cultura”. Cambia los ojos de occidente por los de oriente y nos hace comprender el enigma. La vaca tiene un papel fundamental para el mantenimiento de la economía, la sociedad y la cultura de la India. De él os extraigo los puntos más relevantes para que los/as más ávidos/as comprendáis el asunto. Os aseguro que es sencillo, interesante y muy ameno.

Pushkar (64)

Varanasi (36)

“El ganado vacuno de la India excreta anualmente cerca de 700 millones de toneladas de estiércol recuperable. Aproximadamente la mitad de este total se utiliza como fertilizante, mientras que la mayor parte del resto se emplea como combustible para cocinar. La cantidad anual de calor liberado por esta boñiga, el principal combustible con el que cocina el ama de casa india, es el equivalente térmico de 27 millones de toneladas de queroseno, 35 millones de toneladas de carbón ó 68 millones de toneladas de madera. Puesto que la India sólo dispone de pequeñas reservas de petróleo y carbón y ya es víctima de una extensa deforestación, estos combustibles no pueden considerarse sustitutos prácticos de la boñiga de vaca.

Puede que el pensamiento de la boñiga en la cocina no atraiga al occidental, pero las mujeres indias lo consideran un combustible superior para cocinar porque se adapta de un modo excelente a sus rutinas domésticas. La mayor parte de los platos indios se preparan con una mantequilla refinada llamada ghee para la cual la boñiga de vaca es la fuente preferida de calor, ya que arde con una llama limpia, lenta, de larga duración, que no socarra la comida. Esto permite al ama de casa india despreocuparse de la cocina mientras cuida de los niños, presta ayuda en las faenas del campo, o realiza otras tareas. Las amas de casa occidentales alcanzan un resultado similar mediante el complejo conjunto de controles electrónicos que suelen incluir como opciones costosas las cocinas “último modelo”.

La boñiga de vaca cumple por lo menos otra función importante. Mezclada con agua, se convierte en una pasta utilizada como material para recubrir el suelo del hogar. Untada sobre el suelo de tierra y dejándola endurecer hasta que se convierte en una superficie lisa, impide la formación de polvo y puede limpiarse con una escoba.

El déficit de animales de tiro constituye una amenaza terrible que se cierne sobre la mayor parte de las familias campesinas de la India. Cuando un buey cae enfermo, el campesino pobre se halla en peligro de perder su granja. Si no posee ningún sustituto, tendrá que pedir prestado dinero con unos intereses usurarios. Millones de familias rurales han perdido de hecho la totalidad o parte de sus bienes y se han convertido en aparceros o jornaleros como consecuencia de estas deudas. Todos los años cientos de miles de agricultores desvalidos acaban emigrando a las ciudades, que ya rebosan de personas sin empleo y sin hogar. El agricultor indio que no puede reemplazar su buey enfermo o muerto se encuentra poco más o menos en la misma situación que un agricultor americano que no pueda sustituir ni reparar su tractor averiado. Pero hay una diferencia importante: los tractores se fabrican en factorías, pero los bueyes nacen de las vacas. Un agricultor que posee una vaca posee una factoría para producir bueyes.

Con o sin amor a las vacas, ésta es una buena razón para tener poco interés en vender su vaca al matadero. El tabú que prohíbe sacrificar y comer carne de vaca puede ser un producto de la selección natural al igual que el pequeño tamaño corporal y la fabulosa capacidad de recuperación de las razas cebú. En épocas de sequía y escasez, los agricultores están muy tentados a matar o vender su ganado vacuno. Los que sucumben a esta tentación firman su propia sentencia de muerte, aun cuando sobrevivan a la sequía, puesto que cuando vengan las lluvias no podrán arar sus campos. Incluso voy a ser más categórico: el sacrifico masivo del ganado vacuno bajo presión del hambre constituye una amenaza mucho mayor al bienestar colectivo que cualquier posible error de cálculo de agricultores particulares respecto a la utilidad de sus animales en tiempos normales. Parece probable que el sentido de sacrilegio indecible que comporta el sacrificio de vacas, esté arraigado en la contradicción intolerable entre necesidades inmediatas y condiciones de supervivencia a largo plazo. El amor a las vacas con sus símbolos y doctrinas sagradas protege al agricultor contra cálculos que sólo son “racionales” a corto plazo.

Hampi (37)

A los expertos occidentales les parece que “el agricultor indio prefiere morirse de hambre antes que comerse su vaca”. A esta misma clase de expertos les gusta hablar de la “mentalidad oriental inescrutable” y piensan que las “masas asiáticas no aman tanto la vida”. No comprenden que el agricultor preferiría comer su vaca antes de morir, pero que moriría de hambre si lo hace.

También dudo de que el envío de los animales más viejos y decrépitos a los mataderos existentes produzca mejorías en la nutrición de la gente más necesitada. De todas formas, la mayor parte de estos animales no se desperdicia aun cuando no se envíe al matadero, ya que en la India existen castas de rango inferior cuyos miembros tienen derecho a disponer de los cuerpos del ganado vacuno muerto. Veinte millones de cabezas de ganado vacuno perecen anualmente de una forma u otra, y una gran parte de su carne se la comen estos “intocables” devoradores de carroña. Las castas que comen carne suelen ser también las que trabajan el cuero, puesto que tienen derecho a disponer de la piel de las vacas muertas. Así, pese al amor a las vacas, la India ha logrado desarrollar una enorme industria artesanal del cuero.

Varanasi (41)

Nadie comprendió mejor que Gandhi que el amor a las vacas tenía consecuencias diferentes para el rico y el pobre. Para Gandhi la vaca era uno de los puntos focales de la lucha por convertir a la India en una auténtica nación. El amor a las vacas iba aparejado a la agricultura de pequeña escala, la confección de hilo de algodón con rueca, el sentarse con las piernas cruzadas en el suelo, el vestirse con taparrabos, el vegetarianismo, el respeto por la vida y el más riguroso pacifismo. La enorme popularidad de Gandhi entre las masas campesinas, los pobres urbanos y los intocables tenía su origen en estos temas. Era su manera de protegerlos contra los estragos de la industrialización. Los economistas que quieren sacrificar los animales “excedentes” para hacer más eficiente la agricultura india ignoran las repercusiones asimétricas de la ahimsa (no violencia) para el rico y el pobre.”

***

Veneradas vacas. Una vez en Jaisalmer vi una vaca que acababa de parir en la calle. Allí estaba el ternerito precioso, totalmente nuevo, de pié aún con el cordón umbilical queriéndose unir a su madre. A la vaca parturienta se le había salido la matriz fuera y había que colocársela. Eso requería de un especialista que limpiase, curase y quizá cosiese, y de otros que sujetasen a la enorme y quejida vaca. Pedí permiso a los dueños para verlo y me lo dieron. Así lo hicieron. Me encantó ver toda la operación y el respeto y amor que le profesaron a la Madre.

Jaisalmer (40)

En el perdido mundo de la globalización, una vaca nueva vino a la vida y con ella la perpetuación de su cultura sagrada. Con otros ojos, al amor a las vacas, así persista.

vaca

Myshore (2)

Dibujo India - Bayan

Anuncios

¿Quieres dejarme un comentario? ¡Gracias!

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s